Piladrilo: un proyecto escolar que trasciende los muros de la escuela Beltrán

VIDA SUSTENTABLE 25 de septiembre de 2021 Por Josefina Echezárraga
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Estudiantes generan bloques para reutilizar las pilas.

Dicen que “solo hace falta que una persona crea en algo, para que un sueño pueda crecer”. Quizá esta frase resuma la base del proyecto escolar “Piladrillo”, que nació en la escuela Fray Luis Beltrán de esta Capital y hoy es reconocido en toda la provincia; pero además se posiciona con perfil nacional entre las escuelas emprendedoras. Esta semana, queremos contarles la historia de una iniciativa que atraviesa tres generaciones de estudiantes comprometidos con una misma causa: "Hacer algo útil con uno de los objetos que mayor contaminación genera, las pilas”. 

Por ello, Quintaesencia entrevistó a Teresita González Azcuaga, profesora a cargo del proyecto estudiantil "Piladrillo", la profe que decidió acompañar la idea de sus alumnos inclusive en los momentos más difíciles, cuando la pandemia los obligó a estar aislados y frenar la producción durante el año pasado. 

“Piladrillo nació en el 2018 cuando todo un curso de 6to año, tomó esta idea como su proyecto anual, la historia es larga porque hubieron muchas ideas y vueltas, pero si tengo que identificar un momento clave, debo reconocer que fue luego de la Feria de Ciencias de ese año cuando Piladrillo, recién estaba empezando. Los chicos fueron con muchas expectativas a participar, pero los resultados no fueron los esperados. Los alumnos se desanimaron pero después fue uno de ellos que me dijo: 'Profe hay que seguir, yo creo en este proyecto'”, contó Teresita y el solo hecho de recordar aquel momento, la emociona. 

¿Quién fue ese alumno? 

César Vallejos Mesa, un chico que jamás bajó los brazos, cuando vi sus ganas le dije: "Bueno, vamos a meterle y lo hice cargo del proyecto. Hoy miro para atrás y veo que él fue quien con sus ganas y su visión, mantuvo este proyecto de pie. Lo hizo durante todo el 2019 y en el 2020, ingresó a la Facultad de Ciencias Económicas con mucho esfuerzo, porque la pandemia lo obligó a doblar su trabajo para acercarse a la conectividad y avanzar en la carrera. Les cuento esto para que vean que, hoy César a pesar de haber egresado, sigue en contacto con nosotros, sigue trabajando y aportando a Piladrillo.  

¿Qué es Piladrillo? 

Primero debo decir que es un proyecto escolar, el objetivo para que un tema sea un proyecto viable es que los alumnos detecten una problemática social, que busquen una solución a la misma y en la medida de lo posible, que esa solución sea productiva para la comunidad. Piladrillo, después de mucho trabajo, logró cumplir con todos esos puntos, porque no solo descubrimos la problemática -que es algo que está a la vista-,sino también nos dimos cuenta que en todo el país hay solo tres empresas que trabajan en la reutilización de las pilas, eso nos hizo enfocarnos de lleno en la generación de los bloques de cemento. 

¿Qué paso en el camino? 

Pasó de todo, porque cada año fue un desafío, no solo debimos trabajar en la investigación, sino también en la elaboración de los moldes que sean fáciles de hacer y económicos. Además de hacer pruebas para conocer si los bloques eran resistentes y no tenían filtraciones, debimos conocer sobre ciencia y albañilería, un poco de carpintería y también sobre ambiente. Por eso, cada año además que los grupos se fueron renovando, porque en el proyecto participan alumnos de 6to y 7mo año (último año de la escuela), se fueron sumando profesores de distintas materias que nos ayudaron en el armado de los moldes, en trabajos de mosaiquismo que también realizamos, para tratar de dar utilidad a las pilas más grandes. También buscamos entender las cuestiones ambientales y las de financiamiento para sostener la iniciativa. Un sinfín de cosas fueron pasando. 

¿Cómo fue el 2020? 

El 2019 lo habíamos terminado muy entusiasmados, tanto es así que en enero y febrero en plenas vacaciones los chicos siguieron en contacto en el grupo de WhatsApp, porque estábamos participando de un concurso de escuelas emprendedoras. Marzo llegó con la suspensión de las clases, las primeras semanas los chicos estuvieron tranquilos, pero a medida que pasaban los días empezamos a pensar que todo lo que teníamos planeado lo íbamos a tener que posponer, todo lo que teníamos para trabajar estaba en la escuela, así es que adaptamos el proyecto a una modalidad virtual e hicimos Piladrillo Virtual. 

Los chicos comenzaron a hacer producciones audiovisuales, al principio estaban tímidos pero rápido se fueron soltando, la idea era poder llevar información sobre cuidado del ambiente a nuestra comunidad. Pero en internet, es difícil saber a dónde va a llegar el contenido y la verdad que nos empezaron a seguir de distintas organizaciones y desde otras escuelas, comenzamos a contagiar nuestro entusiasmo de piladrillos. 

Hasta ese momento, nuestra producción estaba detenida, teníamos muchas ideas, pero no podíamos hacer pruebas, tampoco podíamos acceder a materiales, pero se trabajó mucho, se investigó muchísimo y en noviembre decidimos hacer el manual del piladrillo, que marca pautas para quienes estén en la escuela en 6to o 7mo y quieran ser parte. 

En noviembre del 2020, hicimos el mentoreo para los nuevos integrantes y este año pudimos arrancar ya muy bien parados. 

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¿Cómo se abastecen de pilas? 

El año pasado la difusión que alcanzamos nos permitió tercerizar los puntos de recolección, hasta ese momento los chicos se encargan de los puntos donde se recolectaban las pilas o, las recibíamos en la escuela. Esta posibilidad de tercerización y convertirnos en receptores, hace que nos centremos en la investigación y la fabricación. Por ladrillo usamos entre 5 y 6 pilas doble y triple A, con una mezcla de cemento y otros. En abril, nos entregaron unos 700 kilos de pilas por lo cual tenemos muchísimas. La gente tiene que saber, que cuando ven un punto de recolección en comercios y puntos verdes, esas pilas nos llegan a nosotros. 

¿En qué punto está ahora el proyecto? 

Los chicos avanzaron tanto en la producción del bloque de forma consistente, hoy tenemos un ladrillo que utiliza la menor cantidad posible de cemento, tenemos moldes que nos permiten sacar bloques exactamente iguales, gracias al maestro Carlos Daniel García que nos ayuda con eso, además este año comenzamos a trabajar con la facultad de Ciencias Exactas, con quienes comenzamos a evaluar la neutralización del bloque. 

En total tenemos 64 unidades de ladrillos, queremos llegar a las 100 para comenzar uno de los muros perimetrales de la escuela. La idea es poder comenzar a trabajar y tener al menos una parte del muro lista para el 15 de noviembre Día de la Educación Técnica. 

Por otro lado, los integrantes de Piladrillo se han convertido en abanderados del tema del cuidado del ambiente, no solo en lo que respecta a las pilas sino a todo en general, lo están haciendo por medio de las redes sociales y han alcanzado muy buena visibilidad. 

¿Cómo ven a Piladrillo en el futuro? 

Nuestro primer objetivo es satisfacer una demanda institucional, que son dos muros perimetrales, luego avanzar en el proyecto de neutralización que para nosotros es muy importante. Hasta el momento, las pruebas que hemos realizado, dan cuenta de que el ladrillo está bien neutralizado, pero para nosotros es importante que nuestros alumnos puedan comenzar a tener contacto con los especialistas de la universidad. 

El proyecto a largo plazo está pensando para que se pueda alcanzar una etapa de producción y venta que es a lo que se apunta, resolver una demanda social y generar ganancias, sumándonos así a las escuelas emprendedoras. 

Entre 2018 y 2021, el proyecto escolar Piladrillo, logró romper las barreras escolares y llegar a la comunidad, logró generar un vínculo entre los estudiantes y distintas organizaciones civiles y educativas de la provincia que miran el proyecto, destacan el trabajo y apoyan el esfuerzo de los alumnos que -año a año-, deciden ser parte de una iniciativa que ve una problemática y busca los caminos más adecuados para resolverla. 

“Cada noviembre hacemos un llamado para los chicos que van a entrar en 6to año y quieran ser parte, ahora Piladrillo logró ser un proyecto importarte, es por eso que tenemos el manual del piladrillero, por lo cual cada estudiante de la escuela sabe que debe cumplir ciertas exigencias para formar parte, para el 2022, la idea es que se haga una capacitación previa y que todos los chicos que entren ya sepan hacer todo el proceso”, explicó Teresita. 

Desde sus inicios hasta la actualidad, el proyecto logró sumar a más de 25 estudiantes, “desde la primera generación hasta la última todos siguen en el grupo, siguen activos, hoy quienes iniciaron con todo están en estudiando en la facultad, pero nos siguen acompañando, apoyando y aportando, entre todos seguimos haciendo crecer esta iniciativa que tiene como principal objetivo instalar un tema ambiental que durante años no logró tener una solución”, resaltó la profesora. 

Teresita, habla con amor infinito de sus alumnos y alumnas, resalta sus valores como estudiantes y como personas, “este proyecto crece porque cada año se suman chicos inquietos, con una amplia mirada social y ambiental, chicos y chicas muy capaces que demuestran todo el tiempo que ante las limitaciones siempre hay alternativas para salir adelante, creo que ellos todos los años me enseñan más a mí que yo a ellos”, resumió la profesora, quien junto a los profesores, Ofelia Armua, Erika Acevedo y Carlos Daniel García, conforman el equipo de profesores piladrilleros. 

Quienes estén interesados en obtener más información sobre el Piladrillo los pueden seguir en: Facebook: Piladrilo y en en Instagram: piladrillos5

 

Josefina Echezárraga

Periodista. Nacida en Puerto Rico Misiones, editora en Noticias Quintaesencia. Asesora de Imagen, creadora de la marca Josefina Loto Azul, imagen consciente. Cofundadora de 1816 consultora en comunicación.

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