Sanación del Alma

COLUMNISTAS 09 de octubre de 2021 Por Redacción Quintaesencia
alma penoucos

Penoucos

Hola, espero que estés muy, muy, muy  bien. El otro día subí un posteo a mi Instagram, sobre  como  a veces la vida nos dolió demasiado y cuantas veces frente a ese dolor, miramos a un costado sin poder realmente sanar, porque mirarlo, duele y mucho.

Pero sabiendo hoy, que todo lo que necesitamos experimentar para sanar, lo experimentamos a través de la parte que “otros” juegan. Cuando digo otros, me refiero a personas o  cualquier situación que nos haga “sufrir” en nuestro presente. Y  es ahí,  donde tenemos que “mirar” para poder sanar. Si no lo miramos, lo volveremos a repetir, una y otra vez. 

Por eso, es importante, poner la mirada en lo que sigue doliendo, para que ya nos demos cuenta, que  no existen más los culpables. Ellos, ellas,  son solo maestros que te muestran lo que tenes que cambiar y tomar consciencia que cada persona o circunstancia, lo atraemos, para entender, comprender que nadie te hace nada, sino, que es parte de tu evolución.

Te lo voy a poner en un ejemplo simple, para que puedas entender. Si estamos en una situación donde nos sentimos destratados (para no ir más profundo), la persona en la que sentimos que nos destrata, en realidad es nuestro verdadero maestro, para que revisemos  que hay en nosotros que permitimos y aceptamos ese destrato, una y otra vez. Puede ser en lo laboral, en una  relación de pareja, amigos etc. Si estamos todo el tiempo enfermándonos, o si nuestra vida económica siempre es un caos. Es ahí, ahí, en donde duele, en lo más profundo, donde ya tocamos fondo tenemos que revisar que está pasando.

Una vez mirado, de verdad, sin esconder la cabeza como el avestruz (como durante muchos años lo hice, evitando ver). “VER”, es ahí donde hay que afrontar lo que duele,  para luego  trascender. Ir evolucionando en cada situación, cada desafío que  la vida nos presenta. Y dejar de decirnos “Pobrecita, pobrecito de mí”, todo lo que me han hecho o lo que me hacen.

Por eso siempre digo que el camino del autoconocimiento es mágico. Porque ya no hay culpables, solo se toma el 100% de responsabilidad para poder cambiar lo que no nos gusta. Sabiendo que somos transformadores de nuestra propia vida y que no estamos destinados. Pero para eso, tenemos que darnos cuenta.  Ver nuestra  realidad, la que estamos viviendo en el presente. Y hay que visitar nuestro pasado, solo para entender nuestro presente. Porque si no lo vemos, es imposible ir a ese lugar que tanto deseamos y merecemos.

La observación sobre nosotros mismos, es la llave que abre para entrar en el  camino del autoconocimiento. Cuando nos observamos en profundidad, es ahí que surgirán preguntas: ¿Para qué repito una y otra vez esta situación?  ¿Que me quiere decir esto?

Hay un libro llamado “Mujeres que corren con los lobos” y quiero compartirte un fragmente de este libro maravilloso. “Cuando una mujer dice desde el fondo de su corazón: basta, hasta aquí he llegado. Ni mil ejércitos de ego y ni de todas las trampas de la ilusión podrán detenerla en la búsqueda de su propia verdad. Ahí se abren las puertas de su propia Alma y comienza el proceso de sanación. El proceso que la devolverá poco a poco a sí misma, a su verdadera vida. Y nadie dijo que ese camino sea fácil, pero ese es el camino. Esa decisión en sí, abre una línea directa con su naturaleza salvaje y es ahí donde comienza el verdadero milagro. Hermoso ¿Si?. Es un libro de empoderamiento total. Yo lo leí hace muchos años atrás, con un grupo de mujeres, a modo taller. Un taller divino, donde había una persona que coordinaba el taller. Llegábamos, teníamos que contar como nos sentíamos en ese momento y luego pasábamos a la lectura y  reflexión sobre el libro. Además representábamos alguna escena del libro, danzábamos, meditábamos  y terminábamos con un cierre, contando como cada una nos sentíamos luego de haber hecho todo ese proceso desde la lectura.

Y gracias a este libro, pude tomar decisiones y actuar. Antes, por miedo, no lo hubiese podido hacer sin la ayuda de este libro y de toda esa tribu de mujeres, que nos acompañábamos y nos dábamos fuerza para atravesar cualquier situación de sufrimiento que estábamos transitando.

Somos cuerpo, mente y Alma. Y a veces nos olvidamos que tenemos Alma. Tenemos que dejarnos guiar por lo que ella nos dice. Cuando estamos con esa opresión en el pecho y tratamos de evitar, ahondemos en esa opresión, aunque duela, porque es ahí donde aparecerán un montón de respuestas. Desde nuestro corazón y no desde nuestra mente. 

La vida es un campo de entrenamiento para el Alma, un aprendizaje continuo e interminable.

“Cada cosa que sucede, que tu mente identifica como un problema, en realidad, es una oportunidad. Los desafíos son lecciones del Universo para sanar, crecer, para aprender y expandir nuestra experiencia de vida. Para verlo así, hay que salir de la mente y aprender a conectarse con el Alma. Ser menos mentales y más Almáticos”. Laín García Calvo. Autor de la saga La voz de tu Alma, gran mentor.

Te hablé en otra nota, de la importancia de meditar. Crecí como vos, en una cultura occidental, entonces para mí la meditación era algo oriental que no tenía nada que ver conmigo.

Que confundida estaba años anteriores con respecto a la meditación. Gracias a ella, pude “mirar” mi interior y conectarme con mi verdadero ser, con mi Alma. “Quizás buscas en las ramas, lo que solo se encuentra en las raíces”. Rumi.

Porque cuando meditamos, nuestra mente se calma y empezamos a conectarnos poco a poco con lo que verdaderamente somos. “

Claro que esto no es de un día para otro, tenemos que crear un hábito. Pero ya una vez que tengamos el hábito, la necesitamos, porque nos trae paz. Y en esta vida, todos deseamos la paz. Porque desde ahí, desde el silencio, desde la soledad, dejando el ruido de tu mente, vas a encontrar paz.  No te frustres si al principio tu mente sigue como una cotorra diciéndote cosas, no importa, vos seguí y lo vas a lograr. Empezar a meditar fue un antes y un después en mi vida. Cuando empecé a “mirar” lo que me dolía, mágicamente apare esas sincronías, señales, que me hacían ver y poder tomar las decisiones  correctas y trabajar todo lo pendiente a ese dolor que evitaba. 

También he tenido heridas de mi infancia, como vos seguramente. Pero si las evitamos, seguirán apareciendo. Como te dije antes, tomar consciencia, sanar, trascender  y transformarse. 

Como dice el texto que te compartí de Mujeres que corren con los lobos, “Nadie dice que el camino sea fácil, pero ese es el camino”.  

Sanemos  cada capa guardada  que tengamos que sanar. Pueden ser noches oscuras seguramente para que después veamos  la luz. Porque no se trata de lo que nos hicieron, ni lo que vivimos, sino, que  es lo que “hicimos  con ello”. En el proceso de sanar nuestras capas de nosotros mismos, estaremos dando un gran salto hacia la paz que tanto deseamos y merecemos.

Hay otro libro hermoso que te puede ayudar muchísimo “El caballero de la armadura oxidada”, te lo super recomiendo. 

Espero que mis palabras te hayan llegado y empieces a encender el motor de tu corazón, para que encuentres la paz que estás buscando a través de la sanación. 

Si tenés alguna duda de lo leído, podes escribirme a mi Instagram por privado. Estoy como Reiniciateok. 

A procesar todo lo leído y te espero en la próxima nota. Gran abrazo.


Podés encontrar las entrevistas de María Gabriela en su canal de YouTube como Reiniciate, también podés seguirla en su cuenta de Instagram @reiniciateok, donde comparte reflexiones, libros, algún que otro bailecito.

Esta columnista se identifica como amante de la vida. Actriz. Directora de Artes escénicas. Master Programación Neuro Lingüística.

 

 

 

 

Redacción Quintaesencia

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