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Libros y cambios de vida

COLUMNISTAS 26/11/2021 Redacción Quintaesencia Redacción Quintaesencia
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Penoucos

Hola, espero que estés muy bien. Hoy voy a empezar con una frase “El hallazgo afortunado de un buen libro, puede cambiar el destino del Alma”. ¡Cuánta verdad! 

Ya te conté en mi primera nota, que hace algunos años atrás, fui a una reunión de amigas, y una persona que en ese momento no conocía y me habló sobre “Autoconocimiento”, explicándome, que solo nosotros tenemos el poder de transformar nuestra vida. A través de nuestros pensamientos y emociones. Me explico muchas más cosas, que también te las compartí en mi primera nota.

A raíz de lo que me empieza a contar esta persona, algo se conectó en mí, que tuve la necesidad de seguir investigando sobre el tema. Y las sincronías de la vida, al otro día, mi hija mayor, me regala un libro llamado “Los cuatro acuerdos” del doctor Miguel Ruiz. Quizás lo conozcas. Y si no, te recomiendo leerlo, porque es un libro maravilloso, simple, de  lectura muy fácil.

Recuerdo haber leído en mi  adolescencia para adelante, algunos libros sobre autoconocimiento, pero es evidente que no estaba preparada. Y dicen…Que cuando el alumno está preparado, aparece el maestro.

Volvamos a este libro tan mágico, al menos lo fue para mí y lo sigue siendo. 

El primer acuerdo dice: “SE IMPECABLE CON TUS PALABRAS”. Las palabras constituyen el poder que tenemos para crear. Te recuerdo, que las palabras no se las lleva el viento, crean profundas realidades. Por eso tenemos que ser impecables con nuestras palabras. No solo lo que podemos llegar a decir a las personas, sino, lo que nos decimos a nosotros mismos. ¿Cuántas veces nos hablamos mal? Soy un tonto, no sirvo para esto, entre otros.

Ser impecable con nuestras palabras, es utilizar la energía correcta, en la dirección de la verdad y el amor a nosotros mismos. Y cuando tenemos amor, podemos dar amor, siendo también impecables con nuestras palabras con los demás. Porque también te recuerdo, que no podemos dar lo que no tenemos.

Segundo acuerdo: “NO TE TOMES NADA PERSONALMENTE. Este acuerdo me recuerda a una frase que me dijeron un día: “Las personas no “te” hacen cosas, las personas  hacen cosas. Si alguien nos ofende, en realidad se refiere a sus propios sentimientos, creencias, miedos y opiniones. Pero está en nosotros, en “decidir” si nos enganchamos  o no. Porque la mayoría de las veces, al engancharnos, entramos en un conflicto de querer tener razón  y terminamos absorbiendo  su mala onda.  Y acá se trata, en el camino del autoconocimiento, es estar atentos a nuestra frecuencia de vibración. 

No somos responsables de los actos de los demás, solo somos responsables  de nosotros mismos. Por eso, no nos tomemos nada personalmente. Entiendo que no es una tarea fácil, pero poco a poco, al ponerla en práctica, vas a ir observando y dándote cuenta, que  son sus interpretaciones. Y cuando tomes consciencia de esto, será muy difícil que los comentarios de los demás nos ofendan.

Tercer acuerdo: “NO HAGAS SUPOSICIONES”. Te comparto un extracto del libro sobre este acuerdo. “Hacemos todo tipo de suposiciones. Producimos mucho veneno emocional haciendo suposiciones y tomándonosla personalmente, porque, por lo general, empezamos a chismorrear a partir de nuestras suposiciones.

Recuerda que chismorrear es nuestra forma de comunicarnos y enviarnos veneno los unos a los otros en el sueño del infierno. Como tenemos miedo de pedir una aclaración, hacemos suposiciones y creemos que son ciertas; después las defendemos e intentamos que sea el otro el que no tenga razón. Siempre es mejor preguntar que hacer una suposición, porque las suposiciones crean sufrimiento.

Estoy segura que en este momento estás pensando en algún ejemplo que te ha sucedido. Cuantas veces suponemos y después nada que ver.

Hay una metáfora que recuerdo que la escuché hace muchos años. Contaba que un hombre llamado José, iba por la ruta de noche, y su goma del auto se pinchó. Cuando va a revisar el baúl, no tenía el cricket para cambiar su neumático. No pasaba nadie y se preguntó ¿Y ahora qué hago? José empezó a hacer un paneo con sus ojos y vio muy, muy lejos, una luz. Se dijo…seguramente esa es una casa, iré para allá, quizás el dueño de casa tenga un cricket. Empieza a caminar en dirección a esa casa, y su mente errónea  empezó a “suponer” a  fantasear,  que pasaría si llega, y el dueño de casa no quiere prestarle el cricket.  Si no me va a dar un cricket, se decía, para que estoy perdiendo el tiempo yendo para allá. Durante todo el trayecto hacia esa casa, se lo pasó refunfuñando, para que voy, para que voyyy, si estoy seguro que no me lo va a dar. ¡Y no me lo va a dar!!

Cuando José al fin llega a la casa, toca el  timbre, y le abre la puerta el dueño de casa. Y José sin preguntarle nada, le dice al dueño de casa… “¿sabe qué?, puede meterse el cricket ya sabe dónde”.

¿Cuantas veces nos pasa? ¿Cuántas veces suponemos cosas, que solo es producto de nuestra mente errónea? Hacemos suposiciones sobre lo que significa, y después, creemos en ella.

De modo que, incluso antes que los demás tengan la oportunidad de rechazarnos, nosotros ya nos hemos rechazado a nosotros mismos. Así es como funciona la mente humana.

Ultimo acuerdo: “HAZ SIEMPRE LO MAXIMO QUE PUEDAS”. Hacer lo máximo que puedas significa actuar porque amas hacerlo, no porque esperas una recompensa.

Si hacemos lo que amamos, le ponemos pasión a lo que hacemos, damos todo de nosotros, no lo vemos como un trabajo, sino que disfrutamos de él.

En cambio, cuando todo lo vemos como un sacrificio, obligados, no podemos hacer todo lo máximo. En este momento que te estoy escribiendo, me apareció la palabra “DON”, tema para mi próxima nota, que por supuesto tiene que ver con este tema.

Si haces lo máximo que puedas, en buscar tu evolución, en crear nuevos hábitos, en encontrar  la alegría perdida. Que cualquier sueño puede hacerse realidad. Creándolo, visualizándolo y hacer lo máximo, poniendo acción para manifestarlo. Otro tema hermoso para contarte en otra nota.

Y me despido con unas palabras del autor de este libro: 

“Cuando haces lo máximo que puedas, te sientes bien contigo mismo, aunque todavía hagas suposiciones, aunque todavía te tomes las cosas personalmente y aunque todavía no seas impecable con tus palabras. Si siempre haces lo máximo que puedas, una y otra vez, te convertirás en un maestro de la transformación”.

Te mando un beso enorme y hoy más que nunca que tengas un día super positivo. Y como siempre digo “Conocete, Reiniciate y hacete fácil la vida”.

 


 Esta columnista se identifica como amante de la vida. Actriz. Directora de Artes escénicas. Master Programación Neuro Lingüística.

Podés encontrar las entrevistas de María Gabriela en su canal de YouTube como Reiniciate, también podés seguirla en su cuenta de Instagram @reiniciateok, donde comparte reflexiones, libros, algún que otro bailecito.

 

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