Apreciar la belleza que nos rodea

COLUMNISTAS 18 de diciembre de 2021 Por Redacción Quintaesencia
apreciar la belleza

Germán

Hola. Mi nombre es German Giarrocco, y vengo a hablarte de un tema que posiblemente sea tu interés. Como podemos mejorar nuestra calidad de vida con cambios sencillos.

¿Sabías que estamos rodeados de belleza? Solo que de tanto transitar junto a ella la omitimos automáticamente. Pero lo positivo de hoy es que estamos a tiempo de redescubrir esa belleza, y si lo logramos… vamos a ser más felices.

Para avanzar con nuestra búsqueda de esa belleza olvidada, antes que nada tenemos que distinguir la diferencia clave que existe entre mirar y observar, entre oír y escuchar, entre tocar y sentir, entre el gusto y el sabor, entre el olor y el aroma.

Mirar implica simplemente fijar la vista en una dirección determinada, mientras que observar implica prestar atención a aquello que se está mirando. Oír es solo receptar el ruido, escuchar es prestar atención a lo que se oye. Tocar no es más que la acción material que se produce cuando nuestro cuerpo entra en contacto con un cuerpo (porción definida de materia) ya sea animado o inanimado, mientras que sentir implica percibir la sensación proveniente del estimulo externo. El gusto se detecta cuando se aproxima algo a nuestra lengua, el sabor esta exclusivamente en las cualidades positivas del gusto. El olor es una mera emanación de los cuerpos que se perciben por el olfato, pero el aroma radica en las cualidades positivas del olor.

En definitiva, para apreciar aquello que podemos percibir por nuestros sentidos, se requiere de un pequeño esfuercito intelectual. Nuestra mente debe concentrarse en apreciar aquello que está percibiendo, de lo contrario los sentidos solo perciben de forma automática las cosas y estas pasan inadvertidas.

Si logras enfocar tu mente en aquellas cosas que percibís a diario por los sentidos y disfrutar de su belleza puedes ser más feliz, pues de esa manera conseguís tu recreo mental del día, entre problema y problema, incluso puedes conseguir más de un recreo, siempre que encuentres el equilibrio entre cumplir con los objetivos de tu rutina en el tiempo que se dispone a diario y ceder unos pocos segundos en distintos espacios del día para apreciar la belleza que estas omitiendo.

Un amanecer se puede disfrutar, ver el sol salir por la mañana en señal del nacimiento de un nuevo día es una de las cosas más bellas de la vida, así que si tienes que despertarte muy temprano para ir a trabajar te recomiendo que tomes unos pocos segundos de tu tiempo para contemplar el amanecer y solo pensar que ese nuevo día que te espera puede ser muy provechoso ya que vas a saber encararlo como se debe.

Lo mismo sucede con un atardecer, el sol poniéndose sobre el horizonte y el cielo tornándose de color rojizo en señal que ya te falta poco para terminar el día es un propicio momento para detenerse un tiempo contemplar, respirar hondo y continuar tu rutina, no sin antes haber comprendido en ese breve recreo de la mente, que estás viviendo un ocasión única y que vas a poder vivir otras tantas ocasiones únicas cuanto atardeceres presencies, todos mágicos a su manera.

El anochecer también puede ser un momento digno de disfrute. Ya sea cuando estas volviendo de tu trabajo a tu casa o desde la ventana de tu hogar antes o después de cenar, vas a encontrar una ocasión propicia para mirar hacia el cielo y contemplar la serenidad de la luna o el brillo de las estrellas, sin dudas es recomendable tomarse nuevamente unos pocos segundos para ver, respirar hondo y pensar que el día ya paso. ¿Y sabes que es lo bueno de esto?  Si el día fue bueno estarás agradecido con la vida de haberlo transitado, pues quedará grabado en tu corazón. Si el día fue malo estarás aliviado al asimilar que este ya pasó.

O puedes disfrutar de la belleza de los paisajes urbanos de tu ciudad. Ya sea que vivas en una ciudad grande o en un pequeño pueblo, siempre hay paisajes para admirar. Usualmente no nos damos cuenta de la belleza que hay en la localidad en la que vivimos porque en definitiva, la rutina nos opaca darle un enfoque alternativo a nuestro entorno. Pero si tan solo nos tomamos unos pocos segundos, y volteamos la cabeza un poco hacia arriba para apreciar los recovecos de las casas y edificios, la combinación de colores, lo curioso de las ventanas, el misterio de los pórticos, Lo majestuoso de una avenida, o lo sensual de una calle que con sutileza gira hacia la derecha y se corta con las vías del tren. Es como estar de viaje en tu propia ciudad, basta con verla con ojos de turista aunque seas un habitante del lugar.

Y también te gustará recrearte con la belleza de tu hogar. No importa si este es pequeño o grande, no hace falta tampoco que este en un barrio lujoso, cada hogar tiene una mística particular que lo hace bello a su manera y esa mística es la que vos le das. Por eso vos más que nadie sabrá apreciar la belleza de tu hogar. Por ello disfruta de tus paredes y tu techo cuando estés dentro de tu morada, disfruta de sus mueble armónicamente dispuestos en las salas como vos preferiste, de su temperatura ambiente que acaricia tu piel, de la vista al exterior si tiene ventanas terraza o jardín, y de la vista del interior en la que todas las cosas que lo integran están al servicio de tu comodidad. Insisto basta solo uno pocos segundos para respirar profundo y valorar tu hogar cuando estás en el ya se pasando el día libre o volviendo de un agitado día laboral.

Mas no toda la belleza se puede ver y tocar, también puedes recrearte con la melodía de una canción que te guste, o con el canto de los pájaros los cuales puedes escuchar si haces un ratito de silencio. Los sonidos armónicos hacen bien, te estimulan positivamente, y además vos podes encontrar sonidos que te sientan bien aunque no sean tenidos en cuenta por el imaginario social. Quizá el timbre de la bicicleta de un vendedor ambulante que pasa por las mañanas o el ruido de la lluvia al caer, cada cual tiene sus preferencias, yo puedo enumerar algunas pero está en voz conocerte y saber cuáles preferís para aprovecharlos, ya que ocurren cada tanto, en lapsos muy breves de tiempo y en determinadas circunstancias.

Siguiendo esta lista, te puedo recomendar que aprecies lo bello en el sabor de los alimentos y bebidas. Simplemente se requiere digerir un poco más lento como nos enseñaban en la niñez, para tomarse el tiempo y así disfrutar la variedad de sabores que el mundo nos ofrece.

¿Y por qué no detenerse unos pocos segundos a acariciar con suma ternura tu mascota una vez al día, o a oler el pasto mojado cuando llueve y el pan horneándose en la panadería de tu barrio?…. te aseguro que estas cosas también comprenden el universo de lo bello.

Como verás, existe una gran cantidad de belleza, oculta pero afortunadamente más cerca de lo que imaginamos, que puedes apreciar al escaso y tentador precio de perder unos pocos segundos de cada día, para cultivar tu propia felicidad con estas semillas tan sencillas y a la vez tan sublimes. 

Desconozco los motivos por los cuales muchas veces nos perdemos de aprovechar esta oportunidad, a mí también me pasa te confieso, pero… ¿por qué no empezamos a estar un poco más atentos? Quizá habrá que intentarlo con mayor énfasis, con más ganas de querer ser feliz.  

Muchas gracias por ceder parte de tu tiempo para leerme, espero que mis palabras hayan contribuido a alegarte el día. Si gustas, puedes seguirme en Instagram, me encontrarás como @germang91. Me despido, no sin antes desearte lo mejor en tu vida.

 

Redacción Quintaesencia

Somos una revista digital que publica notas de calidad con calidez.
Para saber más de nosotras, buscá la sección NUESTRO PROPOSITO.

Te puede interesar