La Embajada de Santa Ana, un lugar abierto a todas las expresiones artísticas

PH Marcel Czombos

En la esquina Ituzaingó y Pilcomayo de Santa Ana de los Guácaras (a escasos 15 kilómetros de la capital correntina), se yergue silente una casona que impone presencia. Allí desde hace un poquito más de un año, cuando la pandemia del Covid 19 parecía dar cierto respiro, la museóloga y gestora cultural Natalia Vergara y el artista plástico Alejandro Pizarro se animaron a poner acción a un anhelo: reconvertir ese añoso solar familiar en un espacio cultural en el que la multiplicidad de expresiones, el respeto y la libertad, fueran los protagonistas.

En una charla vía Zoom con Quintaesencia, los impulsores de esta iniciativa contaron cómo fue este proceso que, según ellos mismos, siempre está en plena construcción.

"Lo que buscamos generar es un espacio cultural en el que todo lo que se sueñe y proyecte sea posible, dentro de los límites que tenemos, que por lo general son económicos", contó Naty en el inicio de la charla y a modo de contextualización. En ese sentido, indicó que buscan brindar al artista un lugar para difundir y promocionar todo aquello que quiera compartir. "Para ello, pretendemos brindarle las comodidades necesarias", remarcó.

TEatrTeatro para pensar y sentir en La Embajada.

"Además nos pareció interesante generar esta propuesta porque entendimos que era necesario generar otros espacios para que más artistas puedan compartir su arte", acotó Ale.

"Nuestra intención era mostrar que hay otras expresiones artísticas que escapan a lo 'establecido' de chamamé y carnaval. Mostrar que se llevan a cabo otras expresiones artísticas. Y desde mi punto de vista, Corrientes tiene que empezar a mirar que aquellas otras actividades que están más allá de los cánones tradicionales de que esto es arte y esto no. Por ello, pretendemos que este lugar sea un espacio en el que toda aquella persona que realice una determinada actividad artística, tenga en nuestra casa la posibilidad de mostrar lo que hace en el ámbito artístico y cultural", señaló Naty, a fin de enmarcar aún más la finalidad que posee La Embajada. 

Por otra parte, comentó que en su momento le comentó esta idea a Ale y él fue quien la empujó a poner en acción esta iniciativa: "No sólo me empujó a ver de qué manera esta propuesta se podía concretar, sino que también se subió al proyecto y desde entonces, ambos estamos trabajando codo a codo para llevarla a cabo".

En cuanto a la recepción que encontraron en este tiempo en los artistas, la gestora cultural indicó que muchos se acercaron con determinadas propuestas que, si cumplían con las premisas de estar dentro del respeto, ellos hacen todo lo posible y hasta lo imposible para concretarlo. "No obstante, hay muchos que se van acercando, que nos comentan que están realizando determinados trabajos, pero todavía no se animan a dar el salto y mostrarlo, pero saben que el día en que se animen, en La Embajada van a encontrar un lugar donde poder compartir su arte", acotó.

En cuanto al principal desafío que tienen para este año, señaló que entre ellos se encuentra el lograr una mayor presencia de público. "Sabíamos que el primer paso era lograr cierto posicionamiento, que el lugar sea conocido y eso de a poco lo fuimos logrando. Ya hay un rumor, un ruido que se va instalando de que en Santa Ana hay un espacio en el que se desarrollan actividades culturales", remarcó Naty.

Para este año, los gestores de La Embajada quieren lograr una mayor afluencia de público.

Por su parte Ale dijo que, en este primer año transcurrido, también fueron ganando más conocimiento y las condiciones técnicas, además de infraestructura, para que los artistas desarrollen sus actividades. "No obstante, hay algunas cuestiones que todavía nos faltan resolver, más allá de que también todo este tiempo fuimos estrictos en el cumplimiento de los protocolos sanitarios por el Covid, por lo que también todo fue un poco más acotado", indicó.

Asimismo, comentaron que el patio posee una capacidad de al menos 300 personas y que entre los proyectos diseñados para este año, está la iluminación y adecuación de un sector al que denominaron Palta -por el añoso árbol que se encuentra en el fondo-, para allí también realizar distintas actividades.

En relación a los desafíos superados en este primer año de vida, Naty indicó que el principal es haberlo cumplido teniendo en cuenta las circunstancias en que surgió el lugar. "Más allá de que nosotros elaboramos un plan de acción para tres años, este tiempo nos sorprendió gratamente porque hemos recibido un subsidio del Instituto Nacional del Teatro (INT), que nos permitió adquirir mejores equipos de sonido e iluminación. A esto debemos sumarle otro subsidio del Ministerio de Cultura de la Nación que nos permitió programar un ciclo denominado Mboyeré Fest hasta fin de año, en el que no sólo confluyen distintas expresiones artísticas, sino que también participan emprendedores y demás", comentó.

Por otra parte, en lo personal remarcó como un objetivo alcanzado fue lograr una paulatina inserción en la comunidad del espacio, "y que no seamos mirados como bichos raros", dijo.

Expo 2Fotografía, una de las expresiones artísticas
que también tienen lugar en La Embajada.

Para Ale, uno de los objetivos alcanzados fue lograr la sostenibilidad económica del espacio, "más allá de que en este primer año nos fue bastante bien tanto a nosotros como a los artistas que ya pasaron por allí, además de los emprendedores que suelen feriar, pero creo que todavía nos falta trabajar bastante para lograr la autosustentabilidad".

En cuanto a las “restricciones” -por llamarlo de alguna manera- de La Embajada, Ale indicó que hacen hincapié de que las posturas partidarias, “no tienen lugar, porque no nos interesa generar un espacio de discusión desde ese lugar. Nuestro aporte y nuestra perspectiva justamente es de apertura y con la intención de que todos se encuentren contenidos”.

En cuanto a las actividades programadas en las próximas semanas, Naty contó que para fines de abril preparan una nueva edición del Mboyeré Fest, como también la presentación de artesanas que forman parte del Museo de Artesanías de Capital, quienes elaboraron una propuesta llamada Ñande Jopara (nuestra mezcla en guaraní) en la que convergen distintas expresiones artísticas como el teatro y la literatura, junto con diseños artesanales de prendas y accesorios. “Así también queremos generar un espacio para las expresiones artísticas que identifican a Corrientes”, puntualizó.

Así, esa casona de gran patio ubicada en el corazón de Santa Ana y a escasos metros de la Iglesia del pueblo, sin prisa, pero sin pausa, se va constituyendo en un escenario en el que, desde el respeto, todos pueden mostrar y compartir su sentir hecho arte. 

Para conocer más sobre las actividades que llevan a cabo, podés ingresar a su perfil de Instagram: @laembajadasantaana.


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María del Carmen Ruiz Díaz

Periodista, comunicadora social.
Nacida en Saladas, provincia de Corrientes, Argentina.
Editora en Noticias Quintaesencia y Diario La República Digital.
Coordinadora de radio digital La R.
Co-fundadora de 1816 Consultora de Comunicación.

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