¿Por qué cae la lapicera? 

COLUMNISTAS 05 de noviembre de 2022 Por Redacción Quintaesencia
lapicera

Guerrini

 

Imaginemos una situación: tengo una lapicera en la mano y la dejo caer al suelo. 

Ahora te pregunto: “¿Por qué se cayó la lapicera?” 

Algunas respuestas posibles:

·        Por la gravedad 

·        Porque yo la solté 

Las dos respuestas son correctas. Tanto la gravedad como mi acción de soltar la lapicera, la hacen caer. Lo que cambia es la manera de explicar el fenómeno.

¿Dónde está la diferencia?

Si decimos “la fuerza de gravedad” estamos poniendo la responsabilidad fuera de nosotros.

Si decimos “la solté”, asumimos la responsabilidad. 

Cuando analizamos un problema, surgen varias causas posibles, pero… 

* ¿cuál es la más útil? 

* ¿qué tratamos de lograr a través de nuestra explicación? 

Si digo que es la gravedad, no puedo hacer nada para evitar que la lapicera caiga, me corro de mi responsabilidad. 

Si digo que yo la dejé caer, tomo protagonismo, me hago responsable, tengo el control para hacer algo al respecto. 

Asumir el impacto de la responsabilidad me hace protagonista de la situación, porque me ubica en el asiento del conductor.  Me permite comprender cuál fue mi aporte para crear una situación y descubrir modos de mejorarla. Cuando logro comprender qué fue lo que hice o no hice para contribuir con el problema, comprendo qué puedo hacer, o no hacer, para evitar que se repita. Y me hago responsable de mis decisiones.

Estamos, entonces, dando dos tipos distintos de explicaciones: tranquilizadoras y generativas.

Cada una de ellas genera respuestas y acciones diferentes.

Explicaciones tranquilizadoras

Ej: “la culpa es de…”, “yo soy así…”, “se cayó el sistema”, “el injusto es mi jefe”, etc. 

Se llaman tranquilizadoras, no porque resuelvan algo, sino porque en ellas me declaro inocente y pongo la responsabilidad en el sistema, en la cultura, en el otro. Así, lo que pasa es ajeno a mí, sucede por factores ajenos a mí. Doy una explicación irresponsable: “yo no tengo nada que ver”.

Estas explicaciones cierran posibilidades de acción, de responder a una situación.

Explicaciones generativas

Haciéndome parte del problema, puedo ser parte de la solución.

Lo que obtengo como resultado es lo que contribuyo a producir. 

No me hago culpable. Ya que no elegí que se cayera el sistema, por ejemplo, asumo el poder que está en mis manos comunicando el inconveniente y solicitando ayuda. Me transformo en protagonista.

El costo de obrar de esta manera es la responsabilidad.

Estas explicaciones abren posibilidades de acción, de responder a una situación. Ej: avisar que voy a llegar tarde, salir más temprano si voy caminando, etc.

Recordá siempre que el poder de tener la vida que querés está en tus manos. 

Aprovechalo.

Si te animás, puedo acompañarte en el proceso. 

No te postergues más, elegí tomar una decisión poderosa, la que te lleve a ese lugar donde estás soñando estar. Hacete cargo de tu vida, sos el responsable de tus decisiones y de tus acciones. No esperes más.

¡TU TIEMPO ES HOY!

La autora de esta columna es licenciada en Servicio Social – Coach Ontológico Profesional – Docente – Escritora

www.mariaeugeniaguerrini.com; [email protected]; Instagram: @socioterapiaparamujeres


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