Igualdad de derechos y oportunidades

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Silvia Zarza junto a Mirtha Bouille de Fundación Arandú, durante la conferencia Cuidadores Cuidados.

"El Valor de Cuidar" es el nombre de un proyecto que la Fundación Arandú presentó durante el mes de noviembre en la capital correntina. El mismo, es financiado por el Ministerio de las Mujeres, Diversidad y Género de la Nación y tiene por finalidad, promover la Igualdad de género, además de visibilizar el valor social y económico de los cuidados, tomado como una labor ya sea desarrollada dentro de los hogares, en el ámbito comunitario, público o privado. En la actualidad, gran parte del trabajo de cuidados se realiza de forma invisibilizada y no remunerada.

Como parte de la socialización de esta propuesta, se realizaron sendas conferencias, la primera sobre Economía del Cuidado, que estuvo a cargo de Norma Simonit y la segunda, sobre Cuidadores Cuidados, tema sobre el que disertó Silvia Zarza. Quintaesencia entrevistó a esta última conferencista, para conocer por un lado su mirada sobre esta temática, además de indagar en su vinculación con este tipo de temáticas. 

- ¿Cómo fuiste construyendo tu camino profesional?

- Me recibí de abogada a los 23 años y podría decirse que decidí ser abogada cuando era muy chiquita. Habré tenido alrededor de seis o siete años cuando empecé a percibir algunas desigualdades y no entendía mucho -obviamente era muy chica-, pero veía a chicos que a la mañana temprano repartían diarios y no entendía mucho la diferencia que había conmigo, que me iba a la escuela y no salía a trabajar. Eso me llevó a estudiar esta carrera porque quería contribuir a que el mundo fuera más justo. Así que abracé la profesión con mucha pasión y a eso, le tenía que sumar un condimento más que era el hecho de ser mujer.

“Después la vida me fue llevando por caminos un poco difíciles, estoy hablando de hace casi 40 años atrás, donde este había lugares que solamente transitaban los varones. Por ejemplo, tuve la oportunidad de asesorar a más de 10 sindicatos correntinos y este ámbito, era un lugar prácticamente prohibido para las mujeres. Imagínate, yo tenía menos de 30 años y empezaba a caminar lugares prohibidos para mujeres, en los que cuando yo decía algo, me miraban como diciendo será cierto lo que estás diciendo”, relató Silvia. 

Esos caminos, por supuesto, fueron signando su vida porque –según dijo- siempre le apasionó ejercer su profesión, lo cual le permitió desempeñarse como inspectora de una obra social, además del asesoramiento a los gremios. 

silviaaSilvia, una mujer comprometida con
la igualdad de oportunidades para la mujer.

- ¿Y cómo fue tu vinculación con lo previsional y los cuidados, específicamente?

- En el año 2006-2007, el Gobierno nacional implementó la posibilidad de iniciar los trámites jubilatorios a través de los sistemas informáticos y empezamos a hacer camino, porque esto era algo nuevo. Así que, junto con el sindicato de Amas de Casa, porque se había instrumentado la moratoria que permitió a muchas mujeres, en especial amas de casas a que pudieran acceder al beneficio de la jubilación. Y ese proceso también fue un punto de inflexión en mi carrera porque tuve la oportunidad de conocer tantas historias de mujeres que no tenían nada, ningún beneficio. Era la primera vez en la vida, que lograban algún tipo de reconocimiento a todo el trabajo que habían hecho. Muchas de ellas –por ejemplo- tenían la pensión de su esposo fallecido, pero sentían que no era suyo, era algo que le dejó el esposo.

Silvia hizo una pausa en el relato porque, según contó, se le vinieron muchas anécdotas de mujeres que cabían en sí de la felicidad por percibir ese dinero en concepto de jubilación: “Algunas de ellas me decían: ‘Al fin vamos a poder festejarle el cumpleaños a mi nieto’; otras me contaban de que iban a viajar o poder concretar cualquier otro sueño porque por primera vez, podían disponer de algo que era suyo”.

- ¿Cómo se fue conformando tu nueva mirada sobre la igualdad de oportunidades para la mujer?

En principio, se produjo un quiebre en mi vida cuando me separé porque tenía mis dos hijos muy chiquitos y esto, me dio la fuerza necesaria para decir “de acá tenemos que salir y tenemos que pelear”. Entonces, a partir de mi propia experiencia, me fui involucrando cada vez más en la pelea por los derechos de la mujer, por la igualdad de oportunidades. Siempre tuve la convicción de que, si una no tiene independencia económica, todo lo demás puede llegar a ser letra muerta. Nosotros tenemos que pelear para que la mujer logre su independencia económica porque eso, le puede dar la posibilidad de salir del lugar donde está o del ámbito en el que no está bien, para poder empezar una vida nueva.

- ¿Cuál es tu percepción de la mujer de la región en este tiempo?

- Creo que en el último tiempo se produjeron cambios sustanciales y cada vez más mujeres priorizan su independencia, en especial la económica. Por ejemplo, tengo una hija que tiene 33 años y tengo la oportunidad de charlar con ella y sus amigas sobre este tema y son tan diferentes a mí misma a esa edad porque fuimos criadas bajo ciertos haber mandatos maestros que nos decían “tenés estudiar y recibirte para conseguir un partido mejor para casarte”. Hoy, yo veo que una chica de 30 a 33 años tiene la posibilidad de elegir en primer lugar, si quiere tener familia o no, si quiere trabajar o estudiar primero, qué van a hacer realmente de su vida, cómo se van a plantar, qué es lo que quieren, qué es lo que eligen. Eso, a mí me llena de orgullo, eso me da una gran felicidad porque siento que algunas cosas hemos hecho bien como generación. 

"Siempre tuve la convicción de que, si una mujer no tiene independencia económica, todo lo demás puede llegar a ser letra muerta."

- ¿Qué proyectos tiene Silvia para el 2023?

- Primero y principal, seguir aportando para construir un mundo o una sociedad lo más igualitaria posible entre el hombre y la mujer. En el lugar que me toque estar, siempre voy a hacer lo mismo porque es en lo que creo; pero también quiero seguir estudiando, viendo cuáles son las posibilidades de mayor crecimiento para seguir trabajando para los más necesitados, los vulnerables.

Para conocer más sobre el trabajo de la Fundación Arandú podés ingresar a su perfil de Instagram: fundacionarandu y para más información sobre el trabajo de Silvia, zarzayasociados.


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María del Carmen Ruiz Díaz

Periodista, comunicadora social.
Nacida en Saladas, provincia de Corrientes, Argentina.
Editora en Noticias Quintaesencia y Diario La República Digital.
Coordinadora de radio digital La R.
Co-fundadora de 1816 Consultora de Comunicación.

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