Dosis de naturaleza en casa

Lucía y María Eugenia de Acanto
Lucía y María Eugenia de Acanto

La vida cotidiana en los tiempos modernos es, en muchos casos, sinónimo de vivir en forma acelerada, a contrarreloj. Pero de un tiempo a esta parte, muchas personas comenzaron a buscar vías de escape o formas de conexión que les generara calma en medio de tanta velocidad. Algunos, fueron encontrando esa conexión y calma, a través de la actividad física, la meditación, entre otras terapias. Otros tantos, lo hicieron por medio de las plantas. 

Y con la finalidad de atender las demandas de ese nicho de clientes, en el año 2017 surgió Acanto Hogar y Jardín. “Decidimos crear un espacio para promover la importancia de la naturaleza en la vida de las personas. Nos dimos cuenta de esa necesidad que tenemos como seres humanos y decidimos de acercar una propuesta para ocuparnos de ello”, contó a Quintaesencia, María Eugenia de la Vega, quien junto a Lucía Pucciarello decidieron ponerle alas a esta iniciativa.  

Al momento de conceptualizar el sentido del emprendimiento, Lucía aseguró que las movilizaba el interés de promover el valor de la calidad de vida, la toma de conciencia y alcances de lo que esto significa, “y no circunscribirnos sólo a la cuestión estética”, puntualizó.

Asimismo, María Eugenia comentó que ante el impacto positivo y multiplicador que tiene estar en contacto con la naturaleza viva, respirando aire puro, disfrutando de las flores y los follajes con sus variadas formas, diseños y colores; promoviendo disfrutar de los grandes beneficios que esto aporta en todos los aspectos de la existencia humana. 

“El valor diferencial de nuestro emprendimiento es el acompañamiento que realizamos a nuestros clientes. Esto lo llevamos a cabo a través de productos y servicios que se caracterizan por ser sencillos, amigables y divertidos. Lo que pretendemos es que, con nuestro asesoramiento, el cliente encuentre las herramientas para lograr la conexión con la naturaleza y consigo mismo, de una forma más saludable y armónica”, agregó María Eugenia.

Por su parte, Lucía aportó que “está científicamente comprobado los beneficios de tener contacto frecuente o trabajar con plantas, ya sea arreglándolas, abonándolas, regándolas, cuidándolas, o simplemente con su simple compañía”. Agregó también que contar con plantas en los ambientes, disminuye el estrés, promueve el relax, calma la mente, equilibra el espíritu y cuerpo, “porque no solo purifican el aire que respiramos, también nos trasmiten paz y tranquilidad, embellecen el lugar que queremos habitar”.

Vivir y morir

En estos casi cuatro años de camino recorrido, las dueñas de Acanto fueron construyendo una comunidad, pero además fueron compartiendo momentos trascendentes en la vida de sus clientes. “En plena cuarentena, se contactó con nosotras una persona que decidió ocupar todos sus ahorros -que estaban destinados a posibles imponderables-, porque sintió una fuerte necesidad de darle vida a su vida. Esa sensación la llevó a invertir en plantas, macetas, entre otras cosas; nos dijo: ‘Si tengo que morir, prefiero vivir bien y a gusto donde estoy la mayor parte de mi tiempo’”, recordó María Eugenia. 

“A esta clienta, después de haberla asesorado a ambientar sus espacios con plantas, ya la consideramos con parte de la comunidad Acanto, porque para nosotras, nuestros clientes especiales y únicos, los escuchamos y buscamos complacer, dentro de lo posible, lo que desean lograr a través de nuestra labor”, agregó Lucía. 

“Una cosa que nos emociona mucho es notar que, con los clientes, compartimos el mismo concepto y la misma visión de crear bienestar, sustentabilidad y ola verde en nuestra sociedad haciendo un mejor lugar donde vivir”, comentaron.

María Eugenia y Lucía sienten que, a través de Acanto, tienen la misión de transformar espacios y convertirlos en rincones con encanto, magia, belleza y bienestar. 

Mucho más que plantas

Las propietarias del emprendimiento comentaron también que: “Las plantas son mucho más de lo que vemos”. Allá por el año 1966 un exagente de la CIA, Cleve Backster demostró que las plantas se “conmueven” con el dolor de otros seres vivos. Cleve era especialista en poligrafía (detector de mentiras), comenzó sus experimentos con plantas, a las que aplica electrodos, descubriendo que ellas reaccionan ante los pensamientos, sentimientos y actos hostiles de los seres humanos y animales. 

Backster demostró el entendimiento de, que las plantas pueden comunicarse entre sí y con nosotros, de que estas poseen sentimientos y algo similar a una memoria. Pudo manifestar y exponer como la planta creaba afinidad con la persona que lo cuidaba, y como las plantas por más lejos que esté de su dueño, ella sigue conectada con sus pensamientos, bautizando a este fenómeno como “percepción primaria”, una especie de sistema sensorial indefinido que tendría una base celular. 

Gracias a las investigaciones de Backster el mundo conoce esta información, milenariamente sabida por los pueblos originarios y sus chamanes.

Por lo tanto, todo se resume en el hecho de que toda la planta es un ser vivo, conectada con los pensamientos y sentimientos humanos, de animales y de los de su especie vegetal; es más que un objeto decorativo.

 

Acanto Hogar y Jardín se encuentra ubicado en Jujuy 712, en Corrientes capital y su cuenta en Instagram es: acantohyj.

María del Carmen Ruiz Díaz

Periodista, comunicadora social.
Nacida en Saladas, provincia de Corrientes, Argentina.
Editora en Noticias Quintaesencia y Diario La República Digital.
Coordinadora de radio digital La R.
Co-fundadora de 1816 Consultora de Comunicacón.

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