Tiempos de cambio

COLUMNISTAS 06 de marzo de 2021 Por Miguel Ángel Laurenzana Martins
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Miguel Ángel Laurenzana Martins

¿Alguna vez has pensado cambiar algo de tu vida?      

¿Eres de los que quieren ser en la carrera de la vida pilotos o ir de acompañantes?

La vida es un aprendizaje continuo y cada uno de nosotros elegimos como queremos conducirla, correr tu propio Dakar.

¿Qué y cómo lo hacemos? Esa es la gran pregunta. Es un aprendizaje continuo.

Seguramente recuerdas cuando aprendías las primeras letras, los primeros trazos inseguros, las sencillas palabras que poco a poco se transformaron en frases y después en la temida "composición", hasta que has empezado a trabajar o estudiar una carrera. 

La manera de enfrentarse a los cambios pasa por adquirir las herramientas adecuadas, desde lo más sencillo a lo más complejo, en un largo camino de aprendizaje; y para ello tenemos que conocer cómo funciona la mejor y más eficiente herramienta de la que disponemos: nuestro cerebro. 

Allí guardamos todas nuestras vivencias, nuestros recuerdos, las experiencias pasadas que nos ayudaran, si somos conscientes de ello, a pilotar nuestra vida.

Frecuentemente creemos que "somos lo que somos" o "soy así y no puedo cambiar", pero la buena noticia es que con entrenamiento podemos hacerlo, podemos crear lo que seremos en el futuro. 

El aforismo "conócete a tí mismo", es un buen comienzo, pero es difícil hacerlo sin una guía.

Os propongo desde esta página compartir un camino de conocimiento, con herramientas sencillas que nos permitan aprovechar e incrementar nuestro crecimiento personal con algunas preguntas que nos hagan pensar desde dónde partimos, qué tenemos o qué nos falta para ser más inteligentes emocionalmente, inteligentes para atravesar los cambios.

A medida que transcurre nuestra vida vamos acumulando experiencias y conocimientos,  sumando la visión de nuestros padres, de nuestras familias, de nuestro entorno, que terminan de conformar nuestras creencias.

Nuestro cerebro tiene una parte racional y una parte emocional, en un todo que conforma nuestra inteligencia. 

La noción de inteligencia está vinculada a la capacidad para escoger las mejores opciones en la búsqueda de una solución, de entender y elaborar información para usarla de manera adecuada; mientras que la emoción es un fenómeno que supone una adaptación a lo que nos rodea. 

Si somos inteligentes y hábiles en lo emocional, seremos inteligentes y hábiles para el manejo de los sentimientos que nos acompañarán en la vida. 

Los cambios pueden ser de todo tipo, puedes pensar en ese hijo con el que no te entiendes, o tu pareja, o tus padres o amigos, o el jefe problemático o el trabajo que no te gusta.

Si entrenamos nuestra inteligencia emocional lograremos que las personas que nos rodean no experimenten algún tipo de sensación negativa, que confíen en nosotros cuando necesiten algún consejo; sabremos reconocer manejar las emociones que experimentemos y tendremos mayor capacidad de relación con los demás, utilizaremos las críticas como algo positivo, y contaremos con las cualidades necesarias para hacer frente a las adversidades y contratiempos que para nosotros se convertirán en retos. Y esto influirá en mejorar nuestro entorno familiar, social, laboral, empresarial.

Y finalmente, tendremos mayor capacidad para ser felices, aun inmersos en los problemas que nos rodean.

 

Si quieres saber más: Inteligencia emocional. Daniel Goleman. ISBN 8472453715

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