Mantras que salen del corazón y llegan al alma

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Ludmi Kondra, es artista, la música la encontró desde que apenas era una niña y si bien los caminos de la vida la llevaron a encuentros y desencuentros, hoy habla con soltura de esa pasión que la invade cuando sube a un escenario. Antes de avanzar con esta nota, vale aclarar, que quienes escribimos en Quintaesencia, no creemos en las casualidades, sí creemos en las sincronicidades, eso que no tiene mucha explicación racional pero que finalmente, resulta mágico. 

Esta entrevista nace de una hermosa sincronicidad que, apoyada por las redes sociales, unió a Corrientes con Lanús, provincia de Buenos Aires, para conocer a Ludmi. Ella canta mantras que se abren camino con su voz y, guitarra mediante, logra vehiculizar canciones y sonidos que encantan y llegan al alma. 

Tiene 31 años y desde hace una década, comenzó a andar una senda que la llevó a conectarse con su interior y reconectarse con su pasión: la música. “En la adolescencia tocaba el saxo, pero la mayoría de las veces sentía que no estaba lista para subir a un escenario, muchas veces los nervios eran tantos que hasta tenía ataques de pánico, supuse que eso no era lo mío y dejé la música como un espacio de introspección y calma, algo solo para mí”, contó durante una entrevista por videollamada, esas cosas que permite la tecnología, dando además la oportunidad de que se enriquezca conociendo no solo el tono de voz de la entrevistada, sino sus gestos, su mirada, su espacio, sus gustos y hasta su gato, que busca tomar protagonismo por momentos y rompe las estructuras de la charla que jamás tuvo el tono de formal, pero que al menos se parecía. 

¿Cómo llegan los mantras a tu vida? 

En el 2011, comienzo a andar mi camino espiritual. Así, el yoga y las respiraciones de la mano del Arte de Vivir, se fueron metiendo en mi vida. Eran cosas donde siempre había metido la nariz y que distintas circunstancias, me llevaron a tomarlo un poco más en serio. Un día cuando salía de un encuentro, comencé a pensar que quería llevar ese mismo clima a mis espacios, los mantras me atraían de tal forma que sentía que tenerlos cerca escucharlos y cantarlos después de mi práctica de yoga y antes de ir a trabajar, sería genial, en casa había una guitarra que jamás había tocado asique un poco jugando comencé a cantar, generando esos momentos de paz y felicidad para mí. Así los conocí y los fui incluyendo en mi vida. 

¿Qué son los mantras? 

Son sonidos, vibraciones que nos unen en otro nivel, nos permiten unirnos al amor de Dios a esa inmensidad, que nos conectan con el todo.  

¿Y cómo fue ese camino para decir: voy a cantar mantras? 

Fue un proceso largo sin dudas, de mucha aceptación, yo jamás había estudiado canto, si bien recuerdo que cuando era pequeña jugaba a componer canciones, hoy pienso ¿cómo una nena de 6 años podía imaginar esa escena de jugar a componer? Pero recuerdo que lo hacía, recuerdo que me sentaba en un pequeño piano de mi mamá, el cual hoy atesoro, y jugar a tocar y practicar canciones que componía. 

“En el 2013 en un viaje a Capilla del Monte, logró conectarme con eso que aún estaba en mí, la música, que había salido en la adolescencia como te conté antes pero que había decido que no era para mí. Soy muy consciente que ahí comencé a andar, dando pasos que me llevaron hasta la India, donde realmente logré conectar con los mantras, tuve varias experiencias increibles, pero sin dudas la más significativa fue caminar por aldeas cantando mantras”, resume. 

Ludmi, habla siempre con una sonrisa y brillo en sus ojos, por momento los recuerdos la invaden con emociones que traspasan la pantalla y sintetiza: “Me mueve compartir la música desde la espiritualidad, convertirme en canal y ser instrumento de algo que es mucho más grande”. 

La charla va y viene entre temas cotidianos experiencias y relatos. “En el 2014 cuando regrese de India comencé a dedicarme a la música. En el 2019, escribo una canción que se llama 'Te Libero', que se convierte en un acto de libertad para un gran amor, en la que resumo un poco lo que fui aprendiendo en mi camino, el año pasado poco antes del comienzo de la pandemia, vio la luz un disco corto con cuatro canciones y este año -el mes que viene- será publicado un single mientras que esperamos que en mayo salga un álbum de mantras que ya les iré contando más”, adelantó.  

“La música no pide permiso” 

Entre mate y mate, la entrevista llega a un punto de magia, donde Ludmila, reconoce que el cantar mantras le permite conectarse con las personas a otro nivel: “Cuando canto el tiempo y el espacio desaparecen, antes cuando me subía a un escenario me invadía el miedo, el temor a equivocarme, me sentía separada del público, hoy subir a un escenario o simplemente cantar, me brinda una sensación de unidad, siento que puedo abrazar a cada persona que me escucha, es un momento de magia único”, contó. 

“Suelo pensar que la música nunca pide permiso, tiene esa irreverencia de ingresar al cuerpo, tocar las fibras más íntimas aunque quizás no le estés prestando atención, ella simplemente entra, recibir mensajes de personas que no conozco, que me dicen que escuchan mis mantras en el subte o antes de ir a trabajar y les permite conectar consigo mismos o encontrar respuestas en las letras de mis canciones, es algo que me sigue asombrando, porque cuando uno lanza una canción jamás puede imaginar hasta donde va a llegar, que va a causar o en que rincones se va a meter, es como una semilla de amor que sale volando”, resumió. 

Desde su casa en Buenos Aires, la artista adelantó que la valija está lista para salir a recorrer distintos paisajes donde poder cantar. “Hay proyectos de salir de gira”, adelantó y una sonrisa pícara se le dibuja en el rostro, es que ella sabe que no se trata de planes, sino de dejar que fluya. 

Si querés escucharla te recomendamos que ingreses a la cuenta de Ludmila Kondra en Spotify; y en Instagram la encuentran como @ludmikondra

 

Josefina Echezárraga

Periodista. Nacida en Puerto Rico Misiones, editora en Noticias Quintaesencia. Asesora de Imagen, creadora de la marca Josefina Loto Azul, imagen consciente. Cofundadora de 1816 consultora en comunicación.

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