Crianza y educación desde la amorosidad, una práctica que hace foco en la primera infancia

GENERAL 18 de abril de 2021 Por María del Carmen Ruiz Díaz
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Títeres, esos mágicos aliados para enseñar a los niños sobre sus derechos.

Nada ni nadie puede negar que los tiempos han cambiado. Aquí no vamos a abrir el debate sobre si todo tiempo pasado fue peor o mejor, pero tal vez se podría acordar que la familia –célula base de toda sociedad- también ha sufrido las secuelas de ese “tsunami” de cambios. La forma de abordar la crianza junto con la educación, son dos áreas que desde hace un tiempo son analizadas desde distintas perspectivas. Esas miradas coinciden en que se debe prestar atención en los efectos residuales que provocan en los niños, algunas de esas prácticas. 

“Por estas razones, desde el año 2017, la Dirección de los Derechos de la Niñez y la Familia de Corrientes, viene analizando con detenimiento determinados indicadores que nos hablan de la falta de herramientas por parte de padres y tutores, a la hora de abordar la crianza y educación de los niños, en especial en la etapa definida como primera infancia, que va desde el nacimiento hasta los 5 años inclusive”, dijo Manuel Santamaría -responsable de ese organismo provincial- a Quintaesencia durante una entrevista. 

El funcionario indicó que los datos fueron recabados a partir de las denuncias recibidas a través de la Línea 102, la vía de comunicación gratuita y confidencial por medio de la cual se brinda atención especializada sobre los derechos de niñas, niños y adolescentes. “En todo este tiempo pudimos identificar que las principales denuncias, en su mayoría efectuadas por vecinos, estaban relacionadas con maltrato verbal y físico a los niños. Datos similares también se desprenden de los relevamientos realizados en los Centro de Desarrollo Infantil (CDI)”, contextualizó Santamaría.

Una vez que estas situaciones fueron detectadas y analizadas, comenzó una etapa en la que se buscó definir cuáles podrían ser las alternativas de solución se podrían aportar, pero antes, buscaron entender las causas de esas conductas violentas. “Comprendimos que los adultos a cargo de la crianza y educación de los niños en muchas ocasiones, no cuentan con las herramientas para poder encausarlos y contenerlos, y mucho menos, corregirlos. Hacen uso de lo único que conocen: el maltrato. El mismo se puede manifestar a través de insultos, cargadas, gritos y hasta violencia física”, indicó el director de Derechos de la Niñez. 

Este cuadro de situación los llevó a definir un programa provincial denominado “Amorosidad. Educar sin maltratar”, por medio del cual buscan promover mejores prácticas de crianza a niñas y niños en su primera infancia. “Porque está comprobado que son muy importantes y hasta en ocasiones muy graves, las secuelas que dejan en el niño este tipo de actitudes", dijo.

En esa línea, el director de Derechos de la Niñez comentó que este plan de trabajo está compuesto por varias etapas y a su vez, varios eslabones. "Una de las figuras principales con la que se trabajará son los Preventores de Maltrato Infantil, quienes recibirán una serie de capacitaciones brindadas por especialistas a fin de brindarles una batería de herramientas para atender estas situaciones y acompañar a los padres y tutores”, señaló.

Según comentó Santamaría, estos Preventores a su vez tendrán la responsabilidad de desarrollar talleres de reflexión con padres y tutores; brindar asesoramiento acerca de recursos institucionales donde acudir en casos de maltrato. Pero también podrán llevar adelante actividades socioeducativas en la comunidad como por ejemplo teatro callejero, cine, funciones de títeres, entre otras.

Por otra parte, podrán formular proyectos junto a actores locales de los distintos municipios correntinos a fin de sensibilizar e informar a la población.

Títeres, esos mágicos aliados

Durante la entrevista, el funcionario provincial puso especial énfasis en la confección y uso de los títeres como “intermediarios” entre los actores sociales, pero también como vehículos para dar voz y visibilidad a una determinada situación. “Está comprobado que el uso de estos elementos ayuda a que caigan las barreras de los adultos, por un lado, y de los niños por otro. Los primeros quedan como en una situación hasta de ‘indefensión’ ante la actuación de un muñeco que le viene a marcar una actitud errónea o, busca aportarle una nueva forma de hacer frente a un hecho o una conducta específica de un niño y cuáles pueden ser las posibles estrategias de abordaje”, indicó. 

En relación a la gran ayuda que brinda en el trabajo con los niños, Santamaría dijo que los títeres pueden decir desde un lugar amigable, recurriendo a la ternura o la complicidad, esas cosas que ellos no se animan a decir, a denunciar. “Pero también por su intermedio, se puede trabajar conceptos sobre el cuidado de sus cuerpos o contar con elementos para identificar cuándo son víctimas de maltrato y demás”. 

Con la finalidad de contar con los recursos necesarios, desde esa área se vienen desarrollando talleres de confección de títeres. Los mismos están dirigidos a docentes de los CDI e inclusive, en ocasiones, también participan los niños como una estrategia para acercarlos a esta herramienta lúdida y pedagógica. 

Todos los detalles del programa provincial “Amorosidad. Educar sin maltratar” serán presentados el jueves 22 de abril a las 9, por medio de una transmisión por el canal de Youtube de Capacitaciones Corrientes, a fin de respetar todas las medidas de prevención dispuestas por el protocolo de aislamiento social ante el Covid-19. 

Método Montessori

En esa misma línea y porque “todo tiene que ver con todo”, Santamaría comentó que desde esa Dirección se viene trabajando en la implementación del método Montessori en los Centros infantiles que dependen de esa área. Para ello, según anticipó, se están definiendo una serie de cursos de perfeccionamiento docente que contarán con puntajes otorgados por el Ministerio de Educación de la Provincia. 

“El año pasado hicimos un primer acercamiento con una especialista en esta temática que generó mucha expectativa y logró el acompañamiento de muchos docentes. Eso nos incentivó a comenzar a trabajar en un cronograma de actividades que muy pronto esperamos que se ponga en marcha”, señaló el funcionario. 

Cabe recordar que el método Montessori se caracteriza por proveer un ambiente preparado: ordenado, estético, simple, real, donde cada elemento tiene su razón de ser en el desarrollo de los niños. El aula Montessori integra edades agrupadas en períodos de 3 años, lo que promueve naturalmente la socialización, el respeto y la solidaridad.

El ambiente preparado ofrece al niño oportunidades para comprometerse en un trabajo interesante, elegido libremente, que propicia prolongados períodos de concentración que no deben ser interrumpidos. La libertad se desarrolla dentro de límites claros que permite a los niños convivir en la pequeña sociedad del aula.

Los niños trabajan con materiales concretos que brindan las llaves para explorar el mundo y para desarrollar habilidades cognitivas básicas. Los materiales están diseñados para que el niño pueda reconocer el error por sí mismo y hacerse responsable del propio aprendizaje.

El adulto es un observador y un guía; ayuda y estimula al niño en todos sus esfuerzos. Le permite actuar, querer y pensar por sí mismo, ayudándolo a desarrollar confianza y disciplina interior.

Estas iniciativas, complementarias y conexas, buscan sumar estrategias a fin de que tanto adultos como niños, puedan crear experiencias de vida compartidas desde la base de la amorosidad y el respeto.

María del Carmen Ruiz Díaz

Periodista, comunicadora social.
Nacida en Saladas, provincia de Corrientes, Argentina.
Editora en Noticias Quintaesencia y Diario La República Digital.
Coordinadora de radio digital La R.
Co-fundadora de 1816 Consultora de Comunicacón.

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